Jesús, tú que eres el maestro por excelencia, el Divino Maestro, concédeme la gracia de ser, a ejemplo tuyo, un auténtico maestro de mis alumnos.
Haz que sea modelo de amor, confianza y comprensión.
Haz que sepa educarlos con mi vida, en la libertad, y animarlos sabiamente a un verdadero compromiso de generosidad.
Haz que sea capaz de hablarles de ti y enseñarles a hablar contigo, de amigo a amigo.
Haz que ellos se den cuenta de que son amados y que solo busco su bien.
Haz que mi amistad contigo sea fuente de amistad con ellos.
Jesús, Maestro que caminas a mi lado, gracias por haberme llamado a tu misma misión. |